Este programa de cooperación entre el Ministerio de Educación y las Comunidades Autónomas se basa en los principios indisociables de calidad (orientada a obtener los mejores resultados individuales y sociales) y equidad (para garantizar a todos las mismas oportunidades reales y compensar las desigualdades de partida).
Se dirige a centros educativos de Educación Secundaria, con una proporción significativa de alumnos en desventaja educativa asociada a su entorno sociocultural: pertenencia a familias de bajo nivel cultural o económicamente desfavorecidas, escasa oferta de recursos educativos, minorías étnicas, inmigrantes de lengua materna igual o distinta a la del centro, etc.
Ofrece un abanico de líneas de actuación que los centros pueden elegir, de acuerdo con sus necesidades, para la mejora de sus resultados educativos.
Sus objetivos son:
La participación en el programa debe conducir a la mejora de:
Los centros participantes han de intervenir simultáneamente en un triple ámbito:
Para cada uno de estos ámbitos se ofrecen distintas líneas de actuación que comportan una asignación de recursos humanos y materiales determinados.