Jordi y el cuaderno viajero
Hay algo que Jordi Sierra i Fabra (Barcelona, 1947) no olvida nunca cuando sale de viaje: su cuaderno. Como un Ulises moderno, Jordi emprende un viaje tras otro en busca de historias. Su cabeza no descansa, él mismo se define como “una antena parabólica con patas¿. Y en esta ocasión, la Agregaduría de Educación en la República Checa ha podido acompañarle durante su última visita a la ciudad de Praga. Jordi ha estado en la capital checa y por Brno para encontrarse con los alumnos de las Secciones Bilingües del Gymnázium Budějovická en Praga y del Clásico y Español en Brno, adolescentes que podrían ser protagonistas de alguna de sus novelas. El escritor se desplaza continuamente por los caminos de la palabra y de los sueños. Un utópico posibilista que quiso ser escritor desde que a los ocho años sufriera un accidente que le hizo ser consciente de la vida, de la muerte y de la fragilidad de sus límites. ¿Qué podía hacer un niño de ocho años en un hospital con todo el cuerpo vendado excepto la mano derecha? Escribir y garabatear hojas de papel en blanco apoyadas en un cartón cualquiera. Jordi, tartamudo desde pequeño, descubrió que contando las historias con sus dedos jamás podrían atropellársele las palabras. Y así nació el autor que hoy lleva escritos 387 libros.
Con más de nueve millones de libros vendidos en España y toda una vida dedicada a lo que siempre quiso ser, para Jordi la escritura sigue siendo compromiso. Esta voluntad y perseverancia en la consecución del sueño literario es referente suficiente para propiciar el encuentro del escritor con los jóvenes checos que estudian español y en español. Desde la Agregaduría de Educación Española en la República Checa se veía necesario conectar a este autor que mueve a tantos miles de jóvenes -y adultos- por su literatura con las nuevas generaciones que buscan cualquier oportunidad para establecer contacto con el mundo hispanoparlante. No podía ser cualquiera sino Jordi Sierra i Fabra quien movilizara la ilusión y curiosidad de los estudiantes que pudieron disfrutar de su presencia y discurso en las aulas checas. La educación es el motor de cambio social y, en este caso, la Agregaduría, como herramienta educativa, debía dar ejemplo propiciando el encuentro de un autor español comprometido e idealista con estos jóvenes estudiantes que comienzan a soñar y construir su futuro.
Jordi se mantuvo fiel a sí mismo confesando a los estudiantes cómo ha llegado a la literatura y logrado escribir 387 libros, algo que, sin duda, causaba la admiración y sorpresa de los presentes. Los alumnos del Gymnásium Budějovická de Praga regalaron a Jordi un libro con alguno de sus cuentos traducidos al checo y otros de su propia creación en español, un detalle que el escritor agradeció efusivamente. Hay que sentir y escuchar al escritor para poder estar más cerca de su universo creativo. Jordi es un viajero moderno, un contador de cuentos con alas en las manos. Y así lo vieron los jóvenes, con ojos brillantes y bocas abiertas disfrutaron de su magia y espontaneidad. Porque si hay algo que éstos necesitan para entrar en contacto con el mundo y comprometerse, es la sinceridad. Que les cuenten la vida como es, que no la maquillen ni dulcifiquen. Y Sierra i Fabra consigue llegar a ellos con cada una de sus novelas y cuentos porque es capaz de identificarse mental y afectivamente con los adolescentes.
Para Jordi Sierra i Fabra el libro ha de integrarse en nuestra cotidianidad como parte de la vida, no como adorno ni imposición. Leer es cultura y la cultura contribuye a crear conciencia crítica y criterio propio. El libro ha de estar presente en la vida, y el lugar donde un niño o un adolescente pasan más tiempo durante su vida es en la escuela, por tanto, el libro es el elemento imprescindible para motivar la cultura y educar a personas con valores. La literatura de Sierra i Fabra, como él mismo contó a los estudiantes, está formada por un taburete de cinco patas: paz, amor, respeto, honradez y esperanza. Estas palabras, además de ser valores imprescindibles en la educación, son los conceptos que más aparecen en sus novelas.
La segunda visita de Jordi Sierra i Fabra fue al Gymnázium Clásico y Español de Brno-Bystrc, allí un salón en pleno y nervioso esperaba al escritor para sorprenderlo y sorprenderse. Tras la intervención de la directora del Gymnázium, Ivana Shorná, y de la profesora de Lengua y Literatura de la Sección Bilingüe, Cristina Rodríguez García, tres alumnos llevaron a cabo una pequeña dramatización en español de un fragmento de la novela Kafka y la muñeca viajera, obra con la que Sierra i Fabra obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 2007.
Jordi Sierra i Fabra, el autor vivo más leído en las escuelas españolas, quiso ser escritor a pesar de la prohibición de su padre y de un rotundo “No sueñes¿ de su profesora de Lengua y Literatura en el colegio. Él sabe lo importante que es para un alumno el papel del maestro, su proximidad y empatía con los sueños y vocaciones de los jóvenes, sobre todo en un momento en el que el fracaso escolar en España supera el 30%.
Un ejemplo de ilusión por acoger a un autor español de éxito fue el de los alumnos de Brno-Bystrc que, además de la representación teatral, organizaron la actuación musical de un chico y una chica, hermanos y alumnos del Gymnázium interpretando la canción Vivo por ella de Andrea Bocelli y Marta Sánchez.
Tras la actuación, el autor participó en un coloquio abierto con los alumnos donde hubo tiempo para preguntas, bromas e, incluso, alguna firma de ejemplares y fotografías. Una alumna hizo un dibujo a carboncillo de Sierra i Fabra que le fue entregado por ella misma. El acto contó, además, con la presencia y participación de Javier Blanco Carril y Rafael Checa Fernández, profesores de Matemáticas y Geografía e Historia, respectivamente, de la Sección Bilingüe. Y, también, con alumnos y profesores de la Facultad de Filosofía de Brno que no quisieron perderse la oportunidad de conocer a Sierra i Fabra.
El cuaderno de Jordi no es cualquier cuaderno, en él se encuentran los guiones, ideas, frases y personajes que el escritor utiliza para construir parte su universo literario. Un cuaderno viajero que lo acompaña de orilla a orilla del Atlántico en sus viajes desde Barcelona, donde reside la mitad del año y tiene sede su Fundación Jordi Sierra i Fabra, hasta Medellín, donde se encuentra su otra casa, la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra, uno de los sueños cumplidos del autor que siempre quiso ser escritor y que ahora da herramientas para que todos esos niños de Medellín que quieren ser escritores, puedan encontrar refugio, apoyo y libros en su fundación.
Jordi Sierra i Fabra ha contribuido gracias a su proximidad con los alumnos -y cada día con sus obras- a dar ejemplo de superación y compromiso. Un niño que quiso ser escritor y viajero y comenzó por ser rockero para poder dedicarse por completo a la literatura.
Carmen G. de la Cueva
Praga, 10 y 11 de noviembre de 2009
Para descargarte la información pincha aquí.