El director General de Formación Profesional, Miguel Soler, ha clausurado la conferencia "Modelos de Integración TIC en la educación" que, desde el pasado martes 16 se ha celebrado en Madrid.
En este evento, enmarcado en la Presidencia Española de la UE, han participado expertos de 30 países europeos y latinoamericanos en integración de tecnologías en la educación, además de representantes de todas las comunidades autónomas y de empresas del sector tecnológico acto enmarcado en la Presidencia Española de la Unión Europea.
Miguel Soler ha destacado durante su intervención la necesidad de "implicar al máximo a todos los colectivos" con el fin de lograr el cambio que necesita el sistema educativo en la integración de las nuevas tecnologías. En este sentido ha destacado que el programa Escuela 2.0 no sólo "conlleva dotación sino también conectividad, contenidos y formación del profesorado". Alcanzar este objetivo exige "que se produzca el diálogo y se implique a profesionales con perfiles diversos para conseguir innovación didáctica". Por otro lado Antonio Pérez Sanz, Director del Instituto de Tecnologías Educativas, ha agradecido la presencia institucional del Ministro de Educación, Ángel Gabilondo, la Secretaria de Estado, Eva Almunia y la del propio Miguel Soler, y destacó la buena organización del evento.
A lo largo de la jornada de clausura del Congreso Juan Madrigal, Ismail Alí y Juan José Blanco han presentado las conclusiones de los grupos de trabajo. Las conclusiones del primer grupo se han dividido en torno a tres conceptos: alumnos, profesores e integración de las TIC. En este sentido, las nuevas tecnologías aplicadas a la educación deben utilizarse como una oportunidad y tener así un uso generalizado en las aulas, favoreciendo la creación de redes de docentes.
Las conclusiones del segundo grupo han versado en torno a la formación inicial del profesorado –incorporación y certificación de competencias TIC–; la actitud del profesorado frente a la formación permanente; y, finalmente, la formación informal, donde se ha destacado el aprendizaje para la adquisición de los soft skills y la necesidad de la improvisación para adaptarse a los cambios.
Por su parte Juan José Blanco ha glosado en nueve puntos las conclusiones a las que se ha llegado a lo largo de los tres días. Formación del profesorado, gestión del cambio, inclusión digital, alumnos nativos digitales, portátil como herramienta del alumno, planificación estratégica y nuevos requisitos sobre las infraestructuras y el equipamiento, la implicación social de los proyectos y, por último, ir más allá de la e-educación.
Posteriormente Jordi Adell ofreció sus reflexiones acerca de la revolución de la información y las comunicaciones, y de los cambios profundos que suponen en la economía y en los modelos de negocio en los que las estructuras tradicionales han caído sin ser aún reemplazadas por otras nuevas. Ante conceptos como "nativos e inmigrantes digitales", la sociedad y el sector productivo exigen respuestas. Las instituciones tienen que escuchar, reflexionar y aprender para sobrevivir a la revolución tecnológica, como afirmó Ángel Gabilondo. A la pregunta de si es posible afrontar este cambio con metodologías tradicionales, Adell ha instado a seguir dos máximas: aprender con la práctica y organizarse a través de la Red.