Majestad,
Sr. Presidenta de la Fundación Bertelsmann,
Señoras y Señores,
Majestad, es una alegría poder contar una vez más con su presencia y apoyo a valores e instituciones tan determinantes para nuestro país. Muchas gracias.
Deseo agradecer asimismo la amable invitación que me ha hecho la Fundación Bertelsmann para estar presente en la inauguración de este Congreso titulado Diálogo y Acción.
Hay quienes desestiman el diálogo. Consideran que lo más interesante es ir directamente a los asuntos. Se dicen pragmáticos, pero son impositivos. La palabra no es patrimonio de nadie, es de todos y cada uno. Tampoco parece adecuado ampararse en un ir y venir del decir sin decidir, sin comprometerse con la acción. Por ello "Diálogo y acción" subraya bien lo que es el logos, un decir que dice lo que hace y hace lo que dice. Y eso es más que un simple hablar. Y necesitamos seres así. Les felicito por reconocer este vínculo de pensamiento y acción, por reivindicar ese decir que atraviese lo que cada uno decimos pero no dice solo nadie, eso que no es común.
Este mes, esta semana, hemos sentido la pérdida de seres que constituyen una referencia de un siglo que se nos ha ido pero nos ha traído uno nuevo. Recordábamos el arte singular de José Luis López Vázquez, cuando el fallecimiento de Francisco de Ayala y de Claude Levi-Strauss nos despiden de hombres centenarios extraordinarios. Si hubiéramos de reconocer en ellos una dimensión compartida sería el rigor en el corazón de las artes y ciencias humanas. Y una referencia permanente a la palabra y al reconocimiento de la diferencia, de la pluralidad, en el amor al lenguaje.
Y precisamente hoy en este acto de la Fundación Bertelsmann recordamos a su fundador Reinhard Mohn, fallecido el pasado 3 de octubre, premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades y que creó el grupo internacional de medios de comunicación Bertelsmann AG y, en concreto, en nuestro país, el club Círculo de Lectores, además de importantes editoriales y cabeceras. A tan importante pérdida puso sus cordiales palabras Don Ricardo Díez-Hochleitner: "Ejemplo para todo el mundo de una verdadera cultura empresarial, de solidaridad y convivencia humana." Sé que el generoso amor a las letras del Sr. Mohn late entre los libros de su espléndida biblioteca que hoy se nos ofrece como su legado en Alcudia, Mallorca. Al aunar "empresa y solidaridad", "empresa y humanismo" es hoy una referencia para el acto que celebramos. Tal vez las palabras "leer" y "comunicación" traigan adecuadamente lo que significa la necesidad de algo común, de comunidad. Así leer es diálogo y acción y ambos crean esa comunidad comunicada que hemos de propiciar y por la que trabajamos.
La Fundación Bertelsmann lleva ya varios años desarrollando actividades con el objeto de promover la ciudadanía activa. El fomento de las fundaciones cívicas, del compromiso y la responsabilidad social de las empresas, y de la participación juvenil son un caudal de esperanza para el futuro bienestar de la sociedad española.
Nuestro país, a diferencia de otros, no ha sido especialmente fértil a la hora de ver brotar este tipo de organizaciones y entidades que surgen de la propia sociedad. Pero algo está comenzando a cambiar y el trabajo de la Fundación Bertelsmann está resultando extremadamente significativo en este sentido. También como expresión y referencia de esa necesidad de articulación social.
No hay nada más productivo socialmente hablando que las propias iniciativas que surgen de la ciudadanía. Iniciativas que promueven los valores cívicos de la tolerancia, la creatividad, el compromiso social y la participación en la vida pública. Iniciativas que en definitiva, mejoran la calidad de nuestra democracia y hacen mejorar el bienestar de nuestra sociedad.
Como Ministro de Educación soy consciente de la importancia de una ciudadanía con acceso a la educación y la formación como mejor instrumento para la mejora del sistema educativo, y en definitiva, para la mejora de nuestro país. Una democracia se refleja y constituye en procedimientos, normas y reglas que nos damos entre todos, pero sería incompleta si no viene acompañada de una actitud ciudadana vigorosa, imaginativa y crítica.
Por eso también convoco y me convoco a un diálogo activo por la Educación en la búsqueda del máximo consenso posible. Toda la sociedad en general, y muy especialmente la comunidad educativa, ha de tener un papel aún más activo en la formación y en la educación de nuestros jóvenes y estudiantes. La educación no sólo consiste en la transmisión de conocimientos, sino que también exige la formación en valores democráticos, en valores de compromiso social y de participación en la vida pública. El impulso de una nueva forma de enseñar y aprender es un reto de nuestro modelo educativo. Una nueva cultura educativa donde haya nuevas relaciones de comunicación entre profesores y alumnos que permita a través de la palabra y la acción la formación de futuros ciudadanos.
Los dos proyectos que hoy premia la Fundación Bertelsmann nos demuestran que otra forma de acercarse a los problemas sociales y resolverlos a través de la educación tiene cabida en nuestro país.
La Asociación Juvenil "ilógica" nos recuerda algo tan sencillo e indispensable como la necesidad de proximidad y de cercanía en beneficio de la comunidad. Su joven proyecto, su proyecto joven, de caminar, animar y educar nos recuerda que es posible aprender y a la vez interactuar con estudiantes y personas mayores a través del diálogo directo. Que es posible trazar puentes entre orillas que a veces no se encuentran tan lejanas. Es una demostración de que muchas personas jóvenes están dispuestas a utilizar su tiempo para enseñar, para compartir, para hablar y dialogar directamente con los otros y de velar por su memoria, por su legado.
La empresa vinculada a la Consejería de Industria y Empleo del Principado de Asturias, VALNALÓN nos muestra que el cambio del modelo económico y productivo que necesita nuestra sociedad es posible si existe voluntad por parte de los agentes sociales. La responsabilidad social no puede agotarse en meras declaraciones y proclamas sino que debe concretarse en acciones específicas. El trabajo que desarrolla esta empresa pública fomentando la formación y la educación, transformando la realidad a través del fomento de la capacidad de emprendimiento, representa una nueva concepción de la educación y formación para vertebrar territorios, para generar bienestar y desarrollo económico y social. Otra vez dialogando con la ciudadanía, esta vez para generar la cadena de formación de emprendedores. Otra vez diálogo y acción como ejes sobre los que construir nuevas e innovadoras realidades. Y una palabra que vincula emprender e innovar, claves de nuestra sostenibilidad.
La educación es la mejor inversión que nuestro país puede llevar a cabo. La dimensión social de la educación tiene una fuerza transformadora incalculable. Y no sólo es una responsabilidad de las administraciones, sino también de la sociedad. Y estas organizaciones y empresas que hoy premiamos representan un modelo en este desafío que tenemos como país.
El futuro de nuestro país depende de que sepamos como sociedad transformar el conocimiento y la formación en desarrollo y bienestar a través de la innovación y la transferencia a la sociedad. A veces olvidamos que las innovaciones no son solo aquellas que desarrollan nuevas maquinarias, nuevos bienes de consumo o nuevos servicios para el bienestar ciudadano. También tenemos que llevar a cabo innovaciones sociales como estos modelos que surgen de la ciudadanía y de los agentes sociales y que transforman la realidad para mejorar la vida en sociedad.
No quiero finalizar sin dar mi enhorabuena a las entidades premiadas, a cada uno de sus integrantes y mi agradecimiento a todos Uds. por compartir con nosotros estos momentos. Estoy convencido de que el Congreso que hoy comienza va a ser enormemente productivo y que todos aprenderemos de sus reflexiones y de sus propuestas.
Agradezco singularmente su presencia, Majestad. Siempre supone un estímulo para el trabajo coordinado y articulado, para una visión de Estado, para una respuesta a la sociedad. De nuevo, Majestad, su estímulo nos impulsa a trabajar por una sociedad más emprendedora y más justa, lo que agradecemos con afecto y reconocimiento.
Muchas gracias.