Vicepresidente.
Vicepresidenta.
Ministro, ministra, autoridades.
Delegados, invitados, universitarios:
Desde España, hoy deseo enviar un saludo a todas las delegaciones, países y continentes asistentes a este acto, y lo hago con el corazón de la universidad europea, corazón que hace referencia no sólo a un sentimiento sino a un acuerdo de solidaridad y de amistad.
No es la primera vez que vengo a Cuba a participar en un encuentro como éste en el que se unen conocimiento, debate, educación y universidad. En mi última visita tuve la oportunidad de dirigirme a ustedes como rector y en representación de los rectores europeos.
Entonces les saludé y ahora les saludo, que es tanto como decir que les deseo salud en todos los sentidos de la palabra. Y sin educación la salud no es plena.
Nos encontramos en el proceso de conformación del Espacio Iberoamericano del Conocimiento. El año 2010 viene a ser, sin ser declarado así explícitamente, el año de la educación, más educación de calidad y para todos. Porque sólo así este mundo será mejor, la universidad es y ha de ser una red de relaciones y de amistad. Por eso estamos aquí, amigos cubanos, amigos de tantos países.
La actual Presidencia española de la Unión Europea se propone que Europa no se cierre sobre sí misma. Queremos que nuestro trabajo contribuya a reforzar un espacio de equidad, de calidad, de interrelación de Europa con Iberoamérica.
Nos enfrentamos a un desafío. Hemos de situar la educación en el corazón de un nuevo modelo económico, la educación es el corazón de la economía. Ello nos va a permitir luchar contra una crisis que nos afecta. En este cambio de modelo necesitamos de esa equidad y de esa calidad, sí. La calidad sin equidad es elitismo, la calidad sin equidad es discriminación.
Cada país ha de liderar su propio proceso transformador buscando alianzas y estrategias comunes y enriquecedoras. Pero dado que la meta es similar, nuestros caminos ya se asemejan. Así pues, dialoguemos sobre educación de tú a tú, con confianza, en términos de igualdad y sobre intereses compartidos. Cooperación, comunidad. Trabajemos juntos, compartamos. Éste es el camino.
Conocemos nuestras debilidades… Debemos dar al profesor y a las comunidades educativas el protagonismo que corresponde en este proceso. Es preciso reforzar su formación y su labor. Ser profesor, ser maestro: reconozcamos esta tarea.
Se requieren además nuevas formas de enseñar y de aprender y, no menos importante, es preciso el impulso a la innovación y la investigación. Vivimos procesos de internacionalización y de modernización de la educación. La educación es la mejor política social, el elemento determinante del equilibrio social. Sólo con la cultura y con la educación podremos afrontar la miseria, la pobreza, la ignorancia y el dolor del mundo.
El conocimiento es el principal valor y la única posibilidad. Conocimiento y formación es el camino. La universidad nos permite espacios para nuestro desarrollo personal, integral, para el ejercicio profesional, para la decisión del modo en que desempeñaremos nuestra labor por el bien de la sociedad. Hemos de transferir el conocimiento, vincularlo al desarrollo local y social, responder a las demandas sociales y generar bienestar.
Cuba es siempre un espacio de hospitalidad para el debate y la reflexión universitaria. Un lugar para el pensamiento y la amistad. Y si de salud hablamos, la salud es también la salud social que no es sólo la salud de todos, es la salud de todos y cada uno. Es la salud singular de cada vida irrepetible que se conjuga con un proyecto público y común, y eso es la educación.
Un mundo mejor es siempre un mundo más justo y más libre. Sólo la ciencia, la educación y la formación lo harán posible. Y por eso, agradecidos, estamos aquí. Sin amistad no hay educación, sin amistad el mundo no será mejor. Las universidades, los universitarios, estamos convocados a este desafío.
Muchas gracias.