Buenos días,
Es un placer para mí poder estar en este plenario ante todos ustedes y poder transmitirles dentro de esta Conferencia Internacional sobre los Modelos de Integración de las TIC en la Educación, el modelo Escuela 2.0, un modelo que pretende introducir en la educación española elementos de innovación y modernización necesarios, ahora que cumplimos la primera década del siglo XXI.
Es un hecho palpable que vivimos en un mundo que es cada vez más cambiante y que avanza con vertiginosa rapidez. Vivimos en una sociedad exigente, que nos obliga a ir un paso por delante, y que nos demanda que seamos capaces de reaccionar ante las necesidades que hoy todavía cuestan imaginar.
Y, en este mundo y estos tiempos tan complicados que nos exigen un esfuerzo de renovación y preparación continúa, la educación se convierte en la clave para afrontar un futuro que ya es presente. El desafío es comprender el contexto cambiante sobre el que diseñar la educación de los más jóvenes.
Tenemos que ser capaces de encontrar nuevas maneras de hacer las cosas. Y para hacer las cosas de manera diferente, tenemos que aprender a verlas de otro modo, desde otra perspectiva.
Hace pocos meses ya anunciaba Andreas Schleicher, el responsable de las Evaluaciones PISA, que los 10 empleos más solicitados en Estados Unidos durante 2008, no existían en 2004. Paralelamente, otros estudios afirman que el 60% de los niños y niñas que hoy tienen 5 años trabajarán en ocupaciones que hoy no existen.
Y esta es la visión que nos empapa a la hora de poner en marcha un Programa tan ambicioso como Escuela 2.0. Una visión que no es otra que la de responder a la necesidad de la actualización de las aulas y de la modernización del sistema educativo. La visión de ir un paso por delante, de mejorar el futuro de nuestros jóvenes.
Por ello, el Gobierno de España siendo muy consciente de todas estas realidades pero también de estos deseos, decide situar a la educación en el epicentro de la acción política. Por eso decide apostar por su principal valor: los ciudadanos y por el futuro de éstos: la educación.
Y por este motivo, en la primavera de 2009 nace el Programa Escuela 2.0 presentado por el Presidente del Gobierno. Un Programa innovador de integración de las TIC en los centros educativos sostenidos que contempla el uso personalizado de un ordenador portátil por parte de cada alumno. Un programa que busca que las aulas dispongan de pizarras digitales, conexión inalámbrica a Internet y que casi 400.000 alumnos tengan su propio ordenador personal portátil, con el que puedan continuar trabajando, haciendo sus deberes, en casa.
Escuela 2.0 se extenderá progresivamente en los años sucesivos hasta alcanzar el último curso de la Enseñanza Secundaria; y todo ello en colaboración y la cofinanciación de las Comunidades Autónomas.
Hoy, puedo afirmar que las TIC no son una posibilidad, sino una realidad. Las TIC han inundado nuestro mundo y lo han revolucionado de tal manera que prácticamente ninguna faceta de nuestra vida cotidiana se ha mantenido al margen de estos cambios motivados por las TIC. Tanto el acceso a la cultura, las relaciones sociales y familiares, las formas de ocio o de comunicarse han cambiado. Por lo que el sistema educativo no puede ni debe permanecer al margen de la nueva realidad sociológica que las TIC han creado.
El programa Escuela 2.0 introduce factores profundamente innovadores en el proceso de integración de las TIC en el sistema educativo, puesto que busca que éstas sean un instrumento educativo más de todos y cada uno de los alumnos de forma continuada y no esporádica. Busca, entre otras cosas, que el ordenador portátil se convierta en uno más de los materiales educativos como el libro de texto, el cuaderno, el material de dibujo o la calculadora. En definitiva, busca ser todos los recursos a la vez.
Escuela 2.0 se basa en varios ejes de intervención. En primer lugar las Aulas digitales. Se quiere dotar de recursos TIC, como les decía anteriormente, a los alumnos y los centros: ordenadores portátiles para alumnos y profesores y aulas digitales con dotación eficaz: proyector y pizarra digital interactiva, conexión a Internet en cada aula, router wifi dentro del aula, armarios para conectar los portátiles. También, pretende garantizar la conectividad a Internet y la interconectividad dentro del aula para todos los equipos.
El proyecto Escuela 2.0 trasciende el marco clásico del aula y apuesta por llevar la integración de las TIC al domicilio del alumno. Pretendemos que en horarios de estudio de los alumnos en su casa, estos dispongan de una conectividad adecuada a sus necesidades.
Y lo más importante, se está trabajando para asegurar la formación del profesorado no sólo en los aspectos tecnológicos sino sobre todo en los aspectos metodológicos.
Estamos convencidos que el verdadero potencial de las TIC radica principalmente en su capacidad para la interacción, para la comunicación de las múltiples representaciones de la información y para la construcción conjunta de conocimiento. Y para ello es necesaria una reformulación de la práctica pedagógica que dé un mayor protagonismo a la colaboración entre iguales, a la participación activa de los alumnos en su propio proceso de aprendizaje y al incremento de los procesos de individualización, mediante un mayor fomento de la creatividad y de la autonomía. Esto exige que el esfuerzo de formación no vaya encaminado exclusivamente a los aspectos técnicos sino que haga hincapié de forma especial en los aspectos metodológicos y didácticos.
Por otra parte, hay que generar y facilitar el acceso a materiales digitales educativos ajustados a los diseños curriculares a profesores, alumnos y familias. Además se ha impulsado el fomento por parte de la industria editorial de la creación de contenidos educativos digitales adaptados al currículo oficial.
Escuela 2.0 llegará a finales de curso a casi 400.000 alumnos de toda España. Llegará a esos niños, a nuestros hijos, a esos pequeños ciudadanos que utilizan con la intuición y la complicidad del que ha nacido a la vez que el ordenador, una tecnología que está ocupando su tiempo de ocio, que está determinando su forma de relacionarse, de comunicarse y de expresarse.
Y por eso, hoy, más que nunca debemos ser capaces de interpretar bien el futuro, de interpretar la Sociedad Red porque el pasado nos ha enseñando entre otras cosas que la brecha social más antigua de la historia es el acceso a la educación y el nivel educativo de los ciudadanos.
Escuela 2.0 va a permitir exportar por primera vez del sur al norte un modelo educativo moderno, innovador y con una profunda capacidad transformadora del modelo de enseñanza- aprendizaje, propio del siglo XXI.
La Península Ibérica, con la experiencia del Proyecto Magalhaes en Portugal y Escuela 2.0 en España, se convierte en foco de referencia internacional para la extensión de las TIC en la Educación.
Me enorgullece decir que, por primera vez en nuestra historia, vamos a liderar un cambio y van a ser otros los que se suban a este tren que ya se ha puesto en marcha.
Por último, quiero insistir en que vivimos en una sociedad cada vez más mutable y la educación también debe cambiar en beneficio del futuro, de nuestro futuro.
Tenemos la obligación de modernizar la educación y el sistema educativo para que éste responda a los retos del siglo XXI. Y debemos hacerlo, como lo estamos haciendo, con proyectos tan importantes e innovadores como Escuela 2.0. Pero, sobre todo, debemos hacerlo para que nuestro país no sufra incomunicación en la era de la comunicación.
Llega ahora el momento en el que las nuevas tecnologías asuman un papel central en la enseñanza. Si hablamos de Economía del Conocimiento y de Sociedad de la Información como los modelos en los que esas tecnologías están perfectamente integradas en la vida y el trabajo de las personas y sacan partido de ellas en cualquier ámbito de su profesión o su ocio, parece lógico empezar por construir una verdadera Educación de la Información y el Conocimiento.
A la hora de poner marcha el programa Escuela 2.0, el Gobierno lo ha entendido como una apuesta por la calidad del sistema educativo pero también como una apuesta por la igualdad. Nuestros jóvenes siguen aprendiendo a manejar las nuevas tecnologías principalmente en el ámbito familiar, sin olvidar que todavía hoy para un 30% de los niños y niñas de 10 años sólo la escuela garantiza el acceso a las TIC. Calidad en educación debe ser la suma de equidad y excelencia
Esa es nuestra meta como país, pero también la meta en Europa: más educación, de calidad y para todos. Es decir, una educación donde la excelencia y la dimensión social sean compatibles. Sin exclusiones.
Ya hemos traspasado el ecuador de la Presidencia Europea de España. Nuestro objetivo era colocar a la educación en el corazón de la nueva estrategia 2020 de la Unión Europea, profundizar en su dimensión social y garantizar las competencias básicas en nuestros jóvenes y fortalecer la modernización de la educación.
A punto de cumplirse el primer trimestre presidencial, la Comisión Europea ya ha introducido a la educación entre sus cinco objetivos estratégicos para 2020. La ha situado como eje de desarrollo fundamental junto al empleo, la investigación y la innovación, el cambio climático y la energía y la lucha contra la pobreza.
Sigamos trabajando para que esta década que empieza sea cada día mejor. Y esa es nuestra tarea, la de todos los que estamos aquí, preocupados, comprometidos y sensibilizados con la mejora del sistema educativo, pero también del resto de la sociedad.
La educación, amigos y amigas, es la única inversión de mejora colectiva. La única que garantiza nuestro desarrollo, la única que garantizará nuestro crecimiento como europeos.
Muchas gracias.